Ciudad Resiliente

En 2016 las naciones 175 naciones firmaron el Acuerdo de París, el cual tiene por objetivo, reforzar las acciones encaminadas a combatir el cambio climático y promover una mayor inversión en la producción de energía sustentable, entre otros propósitos más.


Para lograr la consecución de dichas metas, la sociedad y los gobiernos deben trabajar en conjunto, pues esfuerzos aislados pierden efectividad si una de las dos partes no contribuye a esta lucha. Es decir, de nada sirven las propuestas y medidas adoptadas para bajar los niveles de contaminación si los seres humanos no acatan estas medidas y viceversa, los esfuerzos que algunas organizaciones realizan en pro del medio ambiente pierden efecto si los gobiernos no apoyan las iniciativas.


En este sentido, en el marco del ciclo de conferencias: “Uniendo fuerzas frente al cambio climático”, se realizó el webinar: “Ciudad resiliente”, impartido por la Mtra. Yanin Beltrán Hernández, Maestra en Derecho y Políticas Públicas y Ambientales.


“Abordo este tema (Ciudad resiliente) con el objetivo de generar conciencia en la población; deseo que cada vez más personas se informen al respecto y promuevan el cuidado al medio ambiente, pero sobre todo busco poner en evidencia las grandes problemáticas que debemos solucionar como sociedad”. Mencionó la Mtra. Yanin durante su discurso de apertura.


Asimismo, aclaró que todas las ciudades son vulnerables a impactos severos provocados por la naturaleza o por actividades del ser humano, como por ejemplo el cambio climático y la urbanización sin una planeación adecuada. 


Lo anterior es premisa fundamental para entender el concepto de ciudad resiliente, el cual, para efectos del tema, está enfocado en la capacidad de las urbes para sobreponerse a los daños causados por las afectaciones antes mencionadas y así mejorar la calidad de vida de los citadinos.


“Fomentar la resiliencia es clave para impulsar la creación de políticas urbanas. La resiliencia propicia una mejor adaptación y transformación positiva de aquellas ciudades que se han visto afectadas por algún fenómeno natural o antropológico, pues tras la catástrofe, los gobiernos deben modificar sus estrategias estructurales y funcionales para lograr la seguridad de su población y reducir el riesgo ante la aparición de un nuevo suceso”. Aseguró la Mtra. Beltrán.


En esta sentido, también explicó que las tareas básicas de los gobiernos de ciudades resilientes deben centrarse en la correcta evaluación, planeación y ejecución de políticas encaminadas a superar todo tipo de obstáculos.


En definitiva, la resiliencia busca una mejora en la calidad de vida de las personas. Fomentar la resiliencia propicia la reducción de riesgos a la par del aumento de las capacidades para implementar soluciones efectivas.


“Tomando en cuenta los grandes beneficios de una ciudad resiliente, el gran desafío de los gobiernos citadinos es realizar una evaluación exhaustiva de la vulnerabilidad de sus respectivas ciudades para comprender cuáles son los riesgos climáticos a corto y largo plazo. Con ello, se podrán planificar mejores estratégias para contrarrestar los efectos negativos de estas problemáticas”. Concluyó la también abogada en materia ambiental en la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial en la Ciudad de México.  


Esta exposición permitió a los espectadores conocer una nueva alternativa para combatir el cambio climático y reconocer algunas acciones de gran impacto que pueden realizar en su vida cotidiana.