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INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA MULTIDISCIPLINARIA - AÑO 14, No 14, ENERO - DICIEMBRE 2015
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Facultad de Ciencias Humanas
a base de contratar artistas y realizar controles remotos en exclusiva: era parte del arsenal para conquistar a los televidentes mediante información oportuna y espectacularidad en la diversión: “La respuesta a los esfuerzos de los hombres de la naciente ramificación de la industria radiodifusora fue la aparición de un nuevo elemento en el paisaje urbano: las antenas en forma de T de los aparatos receptores se multiplicaban en las azoteas.” (Pujul, 1987, p. 144).
El 10 de mayo de 1952, tras un período de prueba, se inauguró la frecuencia de XHGC (las dos últimas letras en honor a su fundador). Pero no fue sino hasta el 18 de ese año que el Canal 5 inició operaciones. La concesión oficial para la explotación comercial del mismo la había obtenido González Camarena en enero de 1950.
La antena se instaló en el edificio de Seguros de México, ubicado en las calles de San Juan de Letrán. Los estudios de la modesta y entusiasta televisora, se localizaron en los altos del Teatro Alameda (concedidos por Emilio Azcárraga) que antes había ocupado la XEQ: “La inauguración oficial de XHGC se llevó a cabo el 10 de mayo de 1953, con la transmisión desde el teatro Alameda de un festival organizado, con motivo del día de las madres, por el periódico Excélsior. A partir de ese momento Canal 5 empezó a transmitir todos los días de las 15:00 a las 17:45 horas y de las 20:00 a 22:00 hrs.” (Pujul, 1987, p. 145).
Cabe mencionar que la señal de XHGC se caracterizó desde ese entonces por ofrecer una programación infantil.
En ese momento la competencia entre los canales 2 y 4 era cada vez más intensa, y con la llegada del Canal 5 la situación se complicó. Es entre 1951 a 1955 que se puede considerar como la primera crisis de la televisión mexicana.
En 1951 existían solamente cinco mil aparatos receptores en todo el país, cifra irrisoria comparada con los 10 millones que había en Estados Unidos. Sin embargo, para 1952 el número de esos aparatos en México había llegado a 20 mil. Los precios de los televisores modelo 1951 fluctuaban entre dos mil 500 y tres mil pesos. (Barquera, 1998, p.28).
Como consecuencia del espacio, el número de aparatos y televidentes, la inversión publicitaria dirigida a la televisión era mínima. En 1952, el gasto
publicitario total en México ascendía a 800 mil pesos, de los cuales la radio captaba el 40%, la prensa el 30%, mientras que los demás medios (publicidad directa, cine, anuncios luminosos, espectaculares y televisión) se repartían el resto. (Barquera, 1998).
Lo anterior generaba una situación que el director de la revista Tele Cine, Miguel Hisi Pedroza, describió así:
Naturalmente que el pequeño número de pantallas de TV en uso obliga a nuestras estaciones televisoras a reducir las tarifas de publicidad a tal grado que el “tiempo” en TV es vendido –mejor sería decir regalado- a la mitad de lo que cobraban las buenas estaciones de radio...con esto podrá usted caer en la cuenta que en nuestros días por los pocos receptores que hay en uso el negocio para las televisoras es una ruina. (Barquera, 1998, p. 29).
Quedaba muy claro entonces, para los analistas de la industria televisiva y para los concesionarios, que el nuevo medio enfrentaba una crisis, la cual sólo pudiera solventarse si se contaba con una cobertura masiva que podría hacer que la televisión mexicana se desarrollara. Por lo que Rómulo ‘O Farril y Emilio Azcárraga, hombres con una gran visión para comercializar y explotar al nuevo medio de comunicación, optaron por asociarse junto con González Camarena.
El 26 de marzo de 1955 se dio a conocer la integración del Consejo de Telesistema Mexicano, S.A.; tres días después, en los diarios, aparecía, anunciada de manera conjunta la programación de los canales 2, 4 y 5.
El 1 de mayo del mismo año, definitivamente, las estaciones XEWTV, XHTV y XHGC se fusionaron en la empresa Telesistema Mexicano que empezó a lanzar señales a la provincia, mediante la instalación de sus repetidoras en Altzomoni y el cerro del Zamorano (Pujul, 1987).
Telesistema Mexicano tenía como propósito:
1. Liquidar una potencial competencia.
2. Nulificar o limitar a González Camarena, ya que tuvo un espacio como técnico y no como socio comercial.
3. Se unen fuerzas con grandes capitales para levantar la industria de la televisión.

