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INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA MULTIDISCIPLINARIA - AÑO 14, No14, ENERO - DICIEMBRE 2015
Facultad de Ciencias Humanas
Introducción
Inicios de la televisión en México: la primera crisis
La historia de la televisión mexicana comenzó a escribirse a principios del siglo XX, como parte de una serie de experimentos científicos derivados de la radio, cuyo objetivo principal era el uso propagandístico y militar.
En 1900 se redactó el primer texto con la palabra ‘televisión’: Seis años más tarde se presentó el tubo de rayos catódicos y, en 1926, se ofreció la primera demostración pública de este invento en Estados Unidos, después de haber pasado por el iconoscopio y el director de imágenes (Somos, 2000, p.p. 8-9).
Los profesores Francisco Javier Stavolly y Miguel Fonseca del Instituto Politécnico Nacional (IPN), importaron el primer equipo de televisión a México en 1928 y, por diferentes circunstancias que incluyen problemas económicos, políticos, técnicos y aduanales, lo tuvieron completamente instalado hasta 1931, en las viejas aulas de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica ubicadas en la calle de Allende, en la Ciudad de México.
La primera imagen experimental de la televisión mexicana fue el rostro de la esposa del profesor Francisco Javier Stavoli, Doña Amelia Fonseca. La señora, cansada de posar para una señal que no acababa de cuajar, le dejó una foto a su marido para que trabajara con ella en lugar de tenerla ahí sentada sonriendo hasta la desesperación.
En 1934 uno de los mejores alumnos de Stavoli, el joven universitario Guillermo González Camarena, construyó con desechos del mercado de Tepito su primera cámara de televisión. (Somos, 2000, p. 8).
Al año siguiente, el Partido Nacional Revolucionario presentó a la opinión pública un portentoso equipo televisivo recién importado de Nueva York. Lo colocaron en sus instalaciones de Reforma 18, y no exactamente para defender la democracia.
El estallido de la Segunda Guerra Mundial retrasó la evolución del medio a nivel Internacional. De no haber sido por la tenacidad de personas como Guillermo González Camarena, la historia de la televisión mexicana se hubiera congelado durante varias décadas. El técnico siguió experimentando con el invento, apoyado por Emilio Azcárraga Vidaurreta.
Así llegó a consumar el primer sistema de televisión a color en 1939, a patentarlo, a realizar las primeras transmisiones en circuito cerrado desde su casa en Havre No. 74, y a inaugurar, ahí mismo, la primera estación experimental en 1946 (Somos, 2000, p. 8).
¿Pero quiénes pudieron ver la señal emitida desde la casa de Guillermo González Camarena si todavía no había la diversificación de los aparatos receptores? Pues bien, los miembros de la célebre Liga Mexicana de Radio experimentadores, cuya sede estaba en la calle de Lucerna, esquina con Bucareli.
A pesar del carácter científico de los experimentos, las transmisiones se realizaban todos los sábados a las 20:30 horas. Participaba el conjunto artístico Los Bocheros, la locución estaba a cargo de Luis Farías y se presentaban varias entrevistas. Parece que tenían calidad y, por lo mismo, en 1947 se realizaron varias demostraciones de este prodigio de la tecnología nacional en algunos cines de la ciudad de México (Pujul, 1987, p. 201).
El entonces presidente de la República, Miguel Alemán Valdés, becó a Guillermo González Camarena y al intelectual Salvador Novo para viajar a otros países y estudiar los aspectos técnicos y culturales que deberían implementarse en esta naciente industria. Después de permanecer en Europa y varias ciudades de Estados Unidos, y realizar un profundo análisis, en 1948 se determinó que el modelo que más le convenía seguir a México era el del vecino país. Así comenzó la autorización de concesiones de manera similar a como se realizaba en la radio.
La primera adjudicación tuvo lugar en 1949 y correspondió a Rómulo O Farril Jr., dueño entre otras empresas del periódico Novedades. La estación fue bautizada como XHTV y el gobierno le asignó el Canal 4 del cuadrante para ubicar su señal. De esta manera nació el primer canal comercial de México y América Latina. La segunda concesión que el gobierno mexicano otorgó en la banda de VHF fue la XEWTV, en octubre de 1950. La frecuencia fue adquirida por Emilio Azcárraga, siendo el primer canal con cobertura nacional.
Tanto Canal 2 como el Canal 4 fueron enriqueciendo sus barras programáticas con programas musicales, deportivos, películas, entre otros. Y como en los buenos tiempos de la radio, en los comienzos de la televisión surgió la impetuosa competencia. Los canales 2 y 4 trataban de superarse mutuamente,


































































































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