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Facultad de Ciencias Económico Administrativas
un total de 6 horas. Sin embargo, hace menos de un año, se aprobó en la Cámara de Diputados una reforma educativa en la cual se ampliaron los horarios escolares para que a nivel primario y secundario, las jornadas pasaran de 6 a 8 horas, y aun así es un tiempo menor que el coreano. Sin embargo, es evidente que esto ya es un progreso. A pesar de la aprobación de esta reforma, las escuelas irán haciendo la convergencia de horarios gradualmente, por lo tanto en el año escolar 2012-2013, no todas las escuelas de origen público mantendrán el horario extendido.
Con el avance de nuestra investigación, podemos resaltar algunos datos interesantes en cuanto a la posibilidad en México de convertirse en una economía del conocimiento. Queda claro, a pesar de la Ley de Ciencia y Tecnología de 2002, que todavía falta por concretar el deseo de pasar de una política de gobierno a una política de Estado en materia de ciencia y tecnología, y como consecuencia, tenemos aquí una debilidad en cuanto a los cuatro pilares de una economía del conocimiento según los expertos del Banco Mundial (Kuznestov y Dahlman, 2008). En cuanto a la inversión, todavía falta mucho, más de 10 años después de la votación de la ley, para alcanzar 1.5% del PIB nacional, lo que se puede interpretar como falta de voluntad política para convertir esta disposición legal en hecho. Como consecuencia, hay que reconocer que la transición de México hacia la economía del conocimiento, como lo está haciendo Corea, tardará mucho tiempo (véase a Kuznestov y Dahlman, 2008). De hecho, esta afirmación es lo que se desprende de un estudio de la OCDE (2008).
En este sentido, se pueden reconocer los esfuerzos ya realizados, por ejemplo la Ley de Ciencia y Tecnología, con la idea de pasar de una política de gobierno a una política de Estado en materia de ciencia y tecnología, pero todavía falta traducir este disposición legal en hecho; falta también fortalecer el sistema educativo para poder producir el conocimiento científico y tecnológico que necesita el sector productivo del país, empezando desde el nivel preescolar. Según A. Oppenheimer (2012, p. 387), el cerebro de un niño se duplica durante el primer año de vida, y de manera lógica, se entiende aquí la relevancia y la pertinencia de una educación preescolar, primaria, secundaria y preparatoria de calidad antes de entrar a la
universidad y pretender ser partícipe de la sociedad del conocimiento, siendo no nada más consumidor pero también y al mismo tiempo productor del mismo, lo que se podría evidenciar eventualmente con el número de patentes de mexicanos en México.
Se podría también insistir sobre la necesidad de invertir mucho y sobre todo bien invertir. En materia de ciencia y tecnología, lo que gasta el país en este rubro no es, en realidad, un gasto. Se trata de una inversión que podría dar sus frutos en 10 o 20 años. En países como Finlandia o EE. UU., este tipo de inversión termina, de una manera u otra, por dar frutos en su tiempo y forma. Si México quiere convertirse en una economía del conocimiento, debería entrar en el juego y valorar lo que se hace sin caer en la tentación de exigir resultados inmediatos.
Esperemos que la reforma educativa emprendida por el gobierno de Enrique Peña Nieto tenga la capacidad de participar de la formación de recursos humanos de calidad para ayudar justamente a México a ir fortaleciendo sus capacidades de una economía basada en el conocimiento.
Referencias
Arenas-Fuentes. L. (1999). “Guía Iberoamericana de la Administración Pública de la Ciencia”. En: http:// www.oei.es/guiaciencia/mexico.htm Recuperado el 09 de Junio de 2013.
Berrueco, A., y Márquez, D. (2006). “El marco juridico del sistema de ciencia y tecnología”. En Cabrero Mendoza, E. Valdés, D. y A. L. (Edit.). El diseño institucional de la politica de ciencia y tecnología en México. México, Distrito Federal: Universidad Nacional Autonoma de México/ Centro de Investigación y Docencia Económicas. (35 - 131).
Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. (2002). Ley de Ciencia y Tecnología. México, Distrito Federal: Centro de Documentación, Información y Análisis.
Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. (2013). Ley General de Educación. México, Distrito Federal. México: Secretaría General/Secretaría de Servicios Parlamentarios.
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (2013). Texto vigente. En: www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/1. pdf Consultada el 08 de diciembre de 2013.
Kuznestov, Y. y Dahlman, C. (2008). Mexico’s transition to a Knowledge-based Economy: Challenges and Opportunities. Washington, D.C.: The International Bank for Reconstruction and Development and the World Bank.
INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA MULTIDISCIPLINARIA - AÑO 12, No 12, ENERO - DICIEMBRE 2013
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