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InvEstIgaCIón UnIvErsItarIa MUltIDIsCIplInarIa - año 5, no5, DICIEMbrE 2006
Facultad de Ciencias Humanas
De esta manera, lo que aquí se pretende es realizar un breve recorrido de algunas formas de entender a la cultura. En un primer momento desarrollando una propuesta general y en una segunda etapa explicitando lo que algunos autores relevantes, entienden por el concepto.
En términos muy amplios y generales la cultura puede ser vista con un papel de diferenciación, es decir, la cultura es lo que hace la distinción entre la sociedad humana y otro tipo de comunidades más rudimentarias. La cultura permite entonces, una primera aproximación a un proceso socia- lizador que permite por un lado el desarrollo personal y por otro la posibilidad del control de la naturaleza.
En este sentido la cultura es un producto del aprendizaje y de la transmisión del patrimonio generacional, es de esa manera algo externo al hombre y sin embargo, de origen social, es decir, no se nace con cultura, se aprende mediante la vivencia y convivencia con los grupos sociales y con los individuos. Aquí estamos hablando indudable- mente de socialización e interiorización, los cuales pueden entenderse, inicialmente en términos del planteamiento de E. Durkheim.
Cada cultura es determinada, observable en una sociedad, es un producto histórico que se desenvuelve mediante el desarrollo interno y adquiere ritmos diferentes por medio de procesos de aculturación a lo largo del tiempo. De esta manera toda cultura está formada por elementos ideológicos y materiales de origen heterogéneo, en tanto provienen de otras sociedades y otros tiempos. En consecuencia, el volumen total de cultura que un individuo o sociedad tiene a su disposición es muy superior al que puede producir y aprender, es decir, los elementos no materiales de la cultura pueden ser aprendidos por los seres humanos. Sin embargo, no son capaces de asimilar toda la cultura acumulada.
Así, la cultura se puede entender como el “Com- plejo de conocimientos, creencias, arte, moral, leyes y otras capacidades y usanzas adquiridas por el hombre en cuanto miembro de una sociedad” (Taylor, 1871, citado en Thompson,1998, p. 191) Es también un sistema, es decir, un modelo cons- truido lógicamente y dotado de una organización interna de correlaciones entre sus elementos; Creado históricamente, a través de un proceso de
sedimentación de materiales suministrados por el entorno natural al que el hombre debe adaptarse y por acontecimientos históricos a partir de con- tactos entre los pueblos; De proyectos o diseños vitales, explícitos e implícitos donde los primeros se refieren a los contenidos de la cultura y los segundos son las pautas o patrones culturales según los cuales se articulan los elementos de la cultura; Que tienden a ser compartidos por todos o por ciertos miembros de un grupo. Como ninguna sociedad se ajusta perfectamente a los diseños culturales en su totalidad, en todas las culturas existe un margen de desviación tolerada y sanciones para la desviación no permitida, situa- ción que permite la existencia de subculturas, por ejemplo el status, el origen étnico, la residencia, la afiliación religiosa, etc.
En otros términos podemos hablar de la cultura como: El conjunto de rasgos distintivos, espiri- tuales y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan a una sociedad o grupo social en un periodo determinado. El término cultura además engloba modos de vida, ceremonias, arte, inven- ciones, tecnología, sistemas de valores, derechos fundamentales del ser humano, tradiciones y creencias y a través de la cultura se expresa el hombre, toma conciencia de sí mismo, cuestiona sus realizaciones, busca nuevos significados y crea obras que le trascienden.
Desagregando lo que se tiene de las definiciones precedentes podemos tratar de sintetizar a la cultura por los elementos en que se compone. Tenemos así un primer tipo compuesto por las ideas y el segundo considerando las cosas mate- riales. Esta distinción dicotómica para algunos autores es reducir a la cultura ya que consideran que ésta es pluridimensional, ya que abarca todos los recovecos del quehacer y vivir del hombre en sociedad.
Otra forma de entender a la cultura es la que hallamos en Marcela Lagarde (2000), que con- sidera es la dimensión de la vida, producto de la relación dialéctica entre los modos de vida y las concepciones del mundo. Es decir que la cultura es el resultado y la acción de la relación de los seres humanos entre ellos mismos y cómo interactúan con la naturaleza y la sociedad. Es el conjunto de características propias, comunes y diversas de los seres humanos frente a los otros seres vivos; los distingue de ellos, les permite actuar sobre

