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INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA MULTIDISCIPLINARIA - AÑO 10, No10, DICIEMBRE 2011
Facultad de Ciencias Económico Administrativas
Introducción
Existen numerosas referencias bibliográficas en las que se considera a la creatividad como fuente de ventaja competitiva en empresas y organizaciones en general, ya que para adaptarse a su medio éstas deben contar con estructuras flexibles y visión inno- vadora. Pocas podrían sostenerse en el mercado sin creatividad ya que el nombre del juego es “cambio” (Clegg y Birch, 2001), por lo que es necesario que las ventajas competitivas estén basadas en el de- sarrollo humano más que en la tecnología o en los recursos financieros para sobrevivir y desarrollarse en el siglo XXI.
El problema reside en que aunque los directivos re- conocen que es necesario que sus trabajadores sean creativos, en las empresas y organizaciones en gene- ral no se está haciendo lo necesario para formarlos y dejarles actuar, en parte por la inadecuada distri- bución del poder, desidia o por el desconocimiento de los factores que son necesarios para fomentar la creatividad, así como la relación entre dichos facto- res (Barroso, 2007b). Los centros educativos, como organizaciones que son, no están excluidos de esto, ya que entre su personal pueden existir problemas relacionados con factores como la comunicación, un deficiente estilo de liderazgo y la falta de libertad de acción, lo que impide el desarrollo de la creatividad y, por tanto, de la innovación, con la consecuente falta de productividad, competitividad y el riesgo de perder personal valioso por sus competencias.
Parte de este problema es que las acciones para motivar la creatividad en el personal abordan por se- parado los factores mencionados, cuando que están relacionados entre sí. Es como pensar en que basta con cambiar al director, por ejemplo, sin tomar en cuenta la relación del liderazgo con la comunicación o con la capacidad de innovación.
Si fomentar la creatividad es difícil en las empresas con personal en nómina, con relación laboral más duradera y tipo de trabajo generalmente definido, hay que pensar en los centros educativos que tienen personal de planta (o de base) además de profesores por horas, asesores y supervisores, sin contar a los administrativos. De aquí surgen las siguientes pre- guntas de investigación: ¿son aplicables los concep- tos de la creatividad abordados en la Administración de Empresas, a la gestión de los centros educativos? En caso afirmativo, ¿cómo podrían aplicarse dichos conceptos? ¿Qué beneficios podrían traerles?
Por lo tanto, los objetivos del presente trabajo son: (a) verificar la pertinencia de la aplicación de los con- ceptos de la creatividad a la gestión de centros edu- cativos; (b) determinar los beneficios que podrían obtener dichos centros al fomentar la creatividad, y (c) proponer acciones para fomentar la creatividad en ellos, con base en investigaciones previas.
Desarrollo
Cuando se trata del fomento de la creatividad, comúnmente se encuentran fuentes relacionadas con las empresas o con el aula, pero es menos usual hallar información sobre esto entre el personal docente, administrativo y de apoyo de los centros escolares. Aunque los conceptos aquí tratados pueden servir, con las adaptaciones pertinentes, para mejorar la creatividad en el aula, en este trabajo se abarca el fomento de la creatividad y del pensamiento innovador en el personal docente (profesores), administrativo (directivos, asistentes, secretarias, contadores y gente que ayude a la gestión) así como al personal de apoyo (limpieza, mantenimiento, jardinería y otros similares).
El valor de un colaborador en las empresas y organizaciones está en su capacidad y voluntad para aprender, no en su conocimiento y habili- dad solamente, por lo que se requiere que los egresados sean capaces de pensar críticamente, innovar y generar nuevos conocimientos que sean capitalizados en ventajas competitivas en sus respectivas empresas. Si los centros educativos no forman así al estudiante, habrán fracasado y sus egresados tendrán menos oportunidades en el mercado laboral. Pero para formar a los alumnos en el pensamiento creativo, el personal del centro educativo, especialmente los docentes, tienen que ser capacitados primero.
Las reflexiones de este trabajo serán útiles para académicos, estudiantes y toda persona interesa- da en el tema de la creatividad, especialmente en centros educativos, ya sea para considerarla en los planes estratégicos o para diseñar programas de incentivos y formación del personal, de manera que el trabajo tenga más significado y se incremen- te su compromiso con la institución. Se trata pues, de reconocer al ser humano y su creatividad como la más importante fuente de ventaja competitiva.

