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Ciencias Sociales y Humanidades
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INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA MULTIDISCIPLINARIA - AÑO 8, No8, DICIEMBRE 2009
daron usar las herramientas informáticas, en este caso las de @prende Anáhuac.
En cuanto a los resultados cuantitativos provenien- tes de la encuesta a alumnos, el correo electrónico, las presentaciones como material de estudio y las utilerías para las tareas fueron utilizadas casi siem- pre (calificación promedio igual a 4). Los foros de discusión, las lecturas y prácticas, las evaluaciones en línea y la organización de actividades con el calendario fueron usadas a veces (calificación pro- medio igual a 3). Los grupos de trabajo y el chat casi nunca fueron utilizados (calificación promedio igual a 2). Por otra parte, el 62% de los profesores siempre promovió el uso de @prende; el 23% lo hizo casi siempre y el 11% a veces. El 2% casi nunca lo promovió, y hubo un 2% de profesores que nunca usaron las herramientas informáticas.
Discusión
Como fortalezas del uso de las TICs, en este caso las herramientas de @prende Anáhuac, los profe- sores indicaron que se favorece la comunicación, la posibilidad de atender grupos grandes o geográfi- camente dispersos, la facilidad y practicidad para dar retroalimentación y seguimiento, así como la posibilidad de que los alumnos estén en contacto entre ellos. Todo esto sobrepasa las debilidades como la falta de contacto interpersonal, que falle el sistema o que éste sea de difícil acceso. Aunque estos dos últimos inconvenientes son inherentes al sistema y el profesor no tiene injerencia sobre ellos, la falta de contacto interpersonal puede solucio- narse con diferentes actividades como el trabajo en equipo utilizando foros de discusión (Barroso, Farjat y Pérez, 2007) o el chat, por ejemplo. Finalmente, las tecnologías de la información son herramientas y en ningún momento pueden sustituir a la clase o al profesor, aunque sí deben favorecer activida- des de aprendizaje dentro y fuera del aula, lo que indicaría que falta capacitación al profesor para diseñar y realizar dichas actividades, coincidiendo con lo expresado por Lamadrid (1999) y Haddad y Draxler (2002).
Aunque la percepción de los profesores es favora- ble al uso de las TICs, es necesario capacitarlos más para que las herramientas informáticas no sólo sean vínculo de comunicación, de transmisión de mate-
riales o de asignación de tareas, sino herramientas efectivas para hacer más interactivo el proceso enseñanza-aprendizaje, aprovechando que los alumnos se están familiarizando cada vez más con ellas fuera del aula.
En cuanto a las actitudes de los profesores con respecto al uso de las herramientas tecnológicas, ninguno de ellos mencionó los puntos establecidos por Hannafin y Savenye (Morales, 2001), ya que la mayoría de los participantes muestra disposición hacia el uso de la herramienta, salvo el 2% que no la usó durante el semestre. De esta manera se cumple lo reportado por Zhao et al. (2002) en cuanto a que el factor humano es el que predomina de modo significativo en el éxito de la integración pedagógica de la tecnología. Los profesores par- ticipantes recomendarían a otros docentes usar las TICs y, aunque la mayoría de ellos usan estas herramientas al menos cuatro veces por semana, hay que motivar a aquel 10% que las usa una o dos veces por semestre, para que lo realicen con mayor frecuencia.
Llama la atención que aquellos profesores que usan las herramientas informáticas recurran casi siempre al correo, presentaciones, avisos y algunas veces a foros, lecturas y prácticas. Esto indica que utilizan las herramientas informáticas básicamente para comunicación y transmisión de información. Sin embargo, falta incorporar al aula las herramientas para grupos de trabajo, de las cuales el chat es un caso especial por ser la más utilizada por los alum- nos para comunicarse entre sí, pero que al mismo tiempo es de las menos utilizadas en el salón de clases y que podría aprovecharse para trabajo en equipo en tareas fuera del aula, así como los foros de discusión (Barroso, Farjat y Pérez, 2007).
Para finalizar, el eje central de cualquier proyecto de implementación de tecnología en el campo de la educación son los profesores, quienes deben conocer otras opciones y encontrar dirección, apoyo y capacitación para llevar a cabo una transforma- ción de su forma de enseñanza. Si se quiere tener éxito en la implementación de TICs, los esfuerzos institucionales deben enfocarse primordialmente en la formación de los docentes, como indican Zhao et al. (2002).

