Page 41 - InvUnivMult2011
P. 41

Facultad de Ciencias Económico Administrativas
4) Alto nivel de aspiraciones y exigencias. Las personas creativas se fijan metas altas por dis- tanciarse de lo real y de lo que ya tienen, para aspirar a más. Sin esta diferencia no es posible el cambio ni la mejora, ya que se arriesgan y al mismo tiempo aceptan el reto para lograr sus propósitos.
5) Empeño y constancia en el trabajo. La ocu- rrencia de una idea original puede ser fruto del azar y de la improvisación, pero su posterior elaboración para convertirla en realización va- liosa exige dedicación. Una idea valiosa suele ir precedida de una preparación específica, por lo que puede decirse que cuando a alguien se le ocurre una idea buena es porque antes ha pen- sado mucho en ella.
Bloqueos a la creatividad
La represión del potencial de la creatividad surge de una combinación entre socialización y educación, lo que es un problema porque generalmente los siste- mas educativos procuran que los alumnos aporten respuestas correctas más que soluciones creativas (Clegg y Birch, 2001), reflejándose esto general- mente en la vida adulta. También hay restricciones sociales a la creatividad, pues hay quienes prefieren evitar un comportamiento creativo con tal de caer bien al grupo social o para no crear problemas, lo cual corresponde al conocido refrán mexicano que dice: “calladito te ves más bonito”. Además, existen casos en que los jefes reprenden o critican sin razón a su personal creativo solo para demostrarles quién tiene el poder, limitándose el trabajador al mínimo posible para evitar el regaño o al sobreacamiento, que se refiere a seguir únicamente lo que dicen el manual o las instrucciones, sin salirse de ellas (Ro- bbins y Judge, 2009). Así, tanto el trabajador como la empresa pierden potencial competitivo.
Para De Bono (1996), el miedo a equivocarse o a no tener razón impide a las personas arriesgarse a in- tentar la creatividad, lo que da lugar al pensamiento erróneo de que basta con eliminar las inhibiciones para que una persona sea creativa. Por su parte, Clegg y Birch (2001), así como Pfeffer y Sutton (2000), sostienen que los principales enemigos de la creatividad son la visión estrecha y la falta de inspiración, como el ejemplo del individuo que sabe tanto sobre el pasado que no hace más que seguir por el mismo sendero ya conocido, aunque tenga la capacidad necesaria para emprender un nuevo
destino. También existen bloqueos u obstáculos a la creatividad provenientes del propio sujeto, los cuales son de tipo perceptivo, mental o emocional, incluyendo los que vienen del medio sociocultural y del entorno escolar, tales como bloqueos a la percepción, culturales y emocionales (Hellriegel y Slocum, 2004).
Creatividad tangible e intangible
La creatividad es un bien social porque ayuda al desarrollo del individuo en lo humano, científico y cultural (De la Torre, 1997). Para Robbins y Judge (2009), su valor más evidente es que ayuda al indivi- duo a identificar todas las alternativas viables, com- prendiendo y evaluando más a fondo los problemas o viendo aquello que otros no ven.
Aunque no puede comprarse la creatividad, puede inspirarse a alguien a ser creativo (Florida y Good- night, 2005). Desafortunadamente, es usual rela- cionar la creatividad solo con resultados tangibles, ante lo cual Gámez (1998) sostiene que hay que motivar también las maneras intangibles del uso de la creatividad, tales como el mejoramiento de las relaciones entre compañeros, la improvisación, la planeación, el liderazgo y la requerida para que el individuo organice su mundo interior.
Resultados de dos estudios en empresas
A continuación se presentan los resultados de dos estudios conducidos en empresas manufactureras, comerciales y de servicios en el Sureste de México.
a) Percepción de la creatividad en el campo laboral
Barroso (2006) reportó que aunque los jefes de empresas consideran que sus subordinados son creativos, en realidad se coarta la libertad de éstos y que cuando dicha creatividad se reconoce, sólo se premia la que es tangible, original e individual, coincidiendo con lo expuesto por Gámez (1998) al respecto. Las relaciones de poder, las reglas, un clima laboral desfavorable para la creatividad o el temor al cambio también limitan al trabajador para ser creativo y asumir riesgos, lo cual fue reportado en un 65% de las empresas en el estudio.
En las empresas y en las organizaciones en general se reconoce la necesidad de contar con gente creativa, pero no se le prepara adecuadamente para ello y ni siquiera el empresario o el directivo se forman
INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA MULTIDISCIPLINARIA - AÑO 10, No 10, DICIEMBRE 2011
41


































































































   39   40   41   42   43