Page 89 - InvUnivMult2011
P. 89
INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA MULTIDISCIPLINARIA - AÑO 10, No 10, DICIEMBRE 2011
89
Facultad de Ciencias Humanas
Conclusión
La ética es la disciplina filosófica principalmente teórica y secundariamente práctica que estudia los actos humanos en cuanto relacionados con el fin último, eterno o trascendente del hombre; es decir, aborda el orden moral, lo agible, el obrar. No es difícil, entonces, asumir la relación que guarda con la Axiología, por cuanto a que en ambas se persigue la perfección del sujeto en función de la adopción y práctica de una serie de valores como principios rectores de la propia conducta, mismos que habrán de verse reflejados también dentro de toda relación social.
Basave señala que la dimensión más excelsa del hombre es el bien, al que denomina “una noción in- mediata, un trascendental, un objeto universal que todo ser busca para sí” (Basave, 1959, p. 160). Bueno es lo que todos apetecen; justamente se apetece el bien porque perfecciona, y en tanto perfecciona es valioso, lo que inevitablemente nos lleva al terreno de la ética y el orden moral.
Entonces, podemos ver que Don Quijote actúa con apego y búsqueda de ese orden moral, él mismo se pone al servicio de los desposeídos, las viudas, los humildes. Busca el bien aunque los medios y las circunstancias no le sean propicios. El bien así logrado es el bien absoluto, útil y deleitable a la vez, pues la orden de la caballería para el Hidalgo manchego no es un fin, sino el medio para acceder a ese pretendido estado de bienaventuranza personal y social. Muchas son, entonces, las lecciones que nos deja Alonso-Quijote a manera de conclusión:
• En él se representa la valentía virtuosa -que no temeraria-, en la que cristaliza el ideal de equidad, de solidaridad y comedimiento. Es una enseñanza de vida que nos muestra cómo continuar a la defensa de los ideales buenos, aún a pesar de la incertidumbre e incredulidad de los demás.
• Nos demuestra que persigue la justicia (García, 2007, p. 21), por cuanto a que antepone la recta razón sobre el egoísmo y busca dar a cada cual lo que le pertenece conforme a su derecho. Cierto es que persigue el reconocimiento personal de sus andanzas y no podríamos dejar de reconocer que en ello va implícito algo de egoísmo. Mas no ambiciona riquezas materiales como Sancho y no le va mal el dormir al aire libre, sino que
su reconocimiento va más hacia el orden espi- ritual si con ello consigue y conserva el amor de su dama.
• Es un ejemplo de creatividad y constancia, pues enfrenta sus obstáculos y sus carencias y los sustituye a base de ingenio. Aunque la celada de cartón no garantice mucha seguridad para el ataque, al menos demuestra la importancia de intentarlo antes de darse por vencido, el nunca decir “no puedo” sin revisar las alterna- tivas posibles, pero nunca llevado al extremo de la fatuidad.
• Don Quijote es un hombre visionario, pues ve lo que los demás no ven, pero no con los ojos del cuerpo sino con los del alma. Es capaz de encontrar belleza donde no la hay, nobleza en la rusticidad, dignidad en la ignominia y deter- minación en la timidez.
• Demuestra lealtad no sólo hacia quienes le profesan su amistad desde antes, sino incluso hacia desconocidos, fortuitos acompañantes de aventuras que pudieran necesitar de su ayuda incondicional. En ello se muestra como un hom- bre ciertamente virtuoso, pues antepone la fe –y la fe sobre la humanidad en general- aún a costa de su propia vida.
• Habrá quien le juzgue por arriesgado, pero es, al mismo tiempo, un ejemplo de tenacidad, paciencia y perseverancia, apenas cercana a la fortaleza (García, 2007, p. 21), por cuanto hace a actuar con entereza y firmeza de carácter.
• La extrema fidelidad que le demuestra a Dulci- nea, aún a pesar de su cercanía con otras mu- jeres expone, además, su templanza (García, 2007, p. 21), para ordenar sobre las pasiones de la concupiscencia. Su moderación es una característica inobjetable de su condición de caballero, pues a la mínima falta cometida ya no sería digno a los ojos de la mujer amada, quien es la razón de su actuar.
• Demuestra su amor y reconocimiento por la lectura y el conocimiento, pues con todo y que los libros que gustaba leer no eran apropiados o convenientes, es legítima su defensa al estudio autodidacta como una manera de preparación y perfección personal, no en vano su tristeza por la destrucción de su biblioteca.

