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INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA MULTIDISCIPLINARIA - AÑO 10, No10, DICIEMBRE 2011
Facultad de Ciencias Humanas
Cabe puntualizar además, que los planteamientos éticos suelen tener su origen más en la prensa contestataria al régimen político en turno que abusa de su poder, que en la prensa adepta al gobierno. La prensa oficial prefiere dejar de lado la ética a sus privilegios políticos y pecuniarios (Musacchio, 2009, pp. 42-43).
Si bien es cierto que en los países democráticos, uno de los modelos de la libertad de prensa ha sido su indepen- dencia del poder político, aspecto que puede apreciarse sobre todo en la prensa estadounidense y europea, los medios en esas regiones han sido mucho menos independientes de lo que ellos dicen (Mock, 1939), ya que, durante guerras, la prensa ha sido un aliado declarado de sus gobiernos:
Estados Unidos creó un Committee on Public Information, dependiente, directamente, de la Presidencia y compuesto por los secretarios de Marina y de la Guerra, el secretario de Estado y un periodista, George Creel. Este organismo, conocido con el nombre de Comité Creel, puso su empeño en movilizar al universo mediático para “vender la guerra al público norteamericano”, y vencer, así, la reticencia de los pacifistas. Se hecho mano del cine. (...) En la historia de Estados Unidos, el Comité Creel no representa sólo la primera agencia oficial de propaganda, sino también la primera oficina de censura gubernamental (Mattelart, 1996, p. 95).
Lo anterior también se puede apreciar en la Guerra del Golfo Pérsico (Dennis, 1991; Carruthers, 2000), o para algunos, lo que se debería de haber llamado la guerra del petróleo (Álvarez y Caballero, 1997). Es decir, el primer mensaje justificante de la acción armada liderada por EEUU, fue la defensa de los derechos internacionales, aunque también se plantearon otros aspectos:
(...) un motivo esgrimido por algunos con fuerza fue el de la necesidad de controlar el mercado de los crudos, dado que la economía de EEUU y de los demás países occidentales es crecientemente dependiente del suministro de aquella parte del globo. Según declaró en 1989 William Webster, director de la CIA, ante una comisión del Senado, esa dependencia era de un 5 por ciento en 1973, un 10 por ciento en 1989 y se calculaba en un 25 por ciento en el año 2000. El objetivo sería recuperar el control de la producción petrolífera, dominando la OPEP. Para estos críticos, el nombre de la guerra debiera ser del petróleo (Álvarez y Caballero, 1997, p. 244).
Con base en lo anterior, los Estados Unidos intervinieron en el conflicto entre Kuwait e Irak no tanto por la defensa de los derechos internacionales de Kuwait al formar parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y ser invadida por Irak, sino para tener el control de la producción petrolífera de esa región que abastece de hidrocar- buros no sólo a los estadounidenses sino también a los europeos.
Desde inicios de la década de los noventa del siglo pasado, el proyecto petrolero y energético de la administración Bush agrupó intereses en Medio Oriente, lugar clave de la riqueza petrolera, y concretamente en tres países: Arabia Saudita, Irak y Kuwait. El siguiente cuadro ilustra la importancia estrategia de esos tres países para los Estados Unidos:
Cuadro 1.
Producción mundial de petróleo. Datos a enero de 2003*
Países
Millones de barriles diarios
Nuevo ajuste
Arabia Saudita
7.47
7.96
Irán
3.37
3.59
Irak
2.46
2.46
Emiratos Árabes
2.07
2.13
Kuwait
1.84
1.96
Qatar
0.59
0.63
Nigeria
1.89
2.01
Libia
1.23
1.31
Venezuela
2.64
2.81
Indonesia
1.19
1.27
Fuente: International Energy Agency.

